SALTA (Redacción Voces Críticas) El debate parlamentario en torno a la regulación del espacio público en la provincia sumó un nuevo capítulo de fricción entre ambas cámaras legislativas. Durante la última sesión ordinaria, la Cámara de Senadores de Salta analizó nuevamente el proyecto de ley impulsado originalmente por el legislador de la Capital con mandato cumplido, Gustavo Carrizo, el cual establece un régimen de penalidades y sanciones para las personas que ejercen la actividad de cuidacoches de manera informal, conocidos comúnmente como trapitos.

La normativa ya había obtenido el visto bueno del Senado en instancias anteriores, pero al ser girada a la Cámara de Diputados sufrió modificaciones de fondo. Los diputados habían incorporado una propuesta para crear un registro oficial de cuidacoches, una alternativa que buscaba regularizar la actividad en lugar de prohibirla. Sin embargo, este planteo fue rechazado de forma unánime por los senadores, quienes decidieron respaldar la esencia del proyecto original que busca la erradicación de esta práctica en las calles salteñas.

El encargado de fundamentar la postura de la Cámara alta fue el senador Dani Nolasco, quien intervino como miembro informante del dictamen. Durante su discurso, el legislador argumentó que la exigencia de dinero en la vía pública por parte de los cuidacoches constituye una conducta ilegal que somete a los conductores a una situación de injusta presión y vulnerabilidad al momento de estacionar sus vehículos.

Debido a la insistencia del Senado en el texto primitivo, el proyecto de ley debió ser devuelto en revisión a la Cámara de Diputados, que ahora tendrá la responsabilidad de definir si acepta la postura punitiva de la Cámara alta o si insiste con su enfoque de regularización. Informa Voces Críticas

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