ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La histórica clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final de la Copa del Mundo no dejó indiferente a nadie, ni siquiera en las esferas más altas del poder político. Minutos después del dramático 3 a 2 en Atlanta, el presidente Javier Milei expresó su absoluta felicidad y alivio por el desenlace del encuentro, mostrándose conmovido por la entrega del plantel comandado por Lionel Scaloni.
El jefe de Estado siguió las alternativas del partido junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en la Quinta de Olivos. En declaraciones radiales posteriores, el mandatario nacional no ocultó su veta de hincha y reconoció el fuerte impacto emocional que le provocó el trámite del juego: “Los felicito, los amo, estoy como loco de felicidad. Me emocioné hasta las pelotas”, confesó de manera directa.
A pesar de las dificultades que atravesó el capitán argentino durante el juego, incluyendo el penal fallado en la primera mitad, el mandatario reafirmó su admiración incondicional hacia el diez. “Todo el mundo sabe que soy absolutamente termo de Messi. La paso muy mal cuando está desencontrado, cuando pasan cosas como la del penal. Dicho sea de paso, lo pateó fuerte, pero la verdad que el arquero de Egipto tuvo una actuación extraordinaria”, analizó sobre el desempeño del futbolista rosarino.
Al ser consultado sobre si en algún pasaje del complemento dudó de las posibilidades de clasificación de la Albiceleste, el líder de La Libertad Avanza fue contundente al asegurar que confió “hasta el último pitazo”. En esa línea de optimismo y épica, trazó un paralelismo con el ámbito futbolístico local y los logros internacionales del club de la Ribera: “Estoy acostumbrado a ver estas épicas. Lo he visto con el Boca de Bianchi hacer cosas milagrosas. ¿Cómo no iba a confiar en este equipo de grandes?”.
