SALTA (Redacción Voces Críticas) La épica remontada de la Selección Argentina ante Egipto por el Mundial 2026 sigue dejando historias increíbles en cada rincón del país. En la localidad salteña de San Lorenzo, la euforia por el pase a los cuartos de final se trasladó directamente al ámbito religioso de una manera completamente espontánea, transformando el clásico llamado de la iglesia en un grito de desahogo futbolero.

Minutos después del pitazo final en Atlanta, el padre Oscar Ossola, párroco de la iglesia San Lorenzo Mártir, decidió canalizar su alegría de una forma muy particular. Vestido con la camiseta albiceleste y visiblemente emocionado, el sacerdote se dirigió al campanario del templo y comenzó a tirar de la cuerda con fuerza para hacer sonar las campanas a un ritmo festivo, celebrando los goles de Messi y compañía.

El incesante e inusual sonido de las campanas alertó rápidamente a los habitantes del municipio salteño. Lejos de tratarse de un llamado a misa tradicional, los vecinos comprendieron de inmediato el motivo del festejo y comenzaron a concentrarse en los alrededores de la parroquia para compartir la alegría comunitaria.

En pocos minutos, la entrada del templo se convirtió en un punto de encuentro improvisado donde grandes y chicos se acoplaron al repique celestial con cánticos, banderas y abrazos. El ingenioso festejo del padre Ossola demostró, una vez más, que la pasión por la Selección Argentina es capaz de romper cualquier tipo de protocolo y unir a todo un pueblo bajo los mismos colores. Informa Voces Críticas

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