El Gobierno nacional no tiene previsto decretar un feriado para este miércoles, fecha en la que jugará la Selección Argentina. Sin embargo, la agenda política quedará completamente paralizada. Tanto el Poder Ejecutivo como el Congreso decidieron suspender todas sus actividades oficiales para alentar al conjunto nacional.

A pesar de no existir un decreto oficial que frene la jornada laboral, la grilla de los principales funcionarios quedó sorpresivamente vacía para el día del partido. Las reuniones más importantes de la semana fueron redistribuidas para evitar coincidir con el trascendental choque de semifinales ante el equipo británico.

Durante el lunes y el martes, la actividad gubernamental mantiene su ritmo habitual:

El miércoles, en cambio, el cronograma pasa de largo. La actividad oficial recién retomará su curso normal el jueves, día en el que Karina Milei recibirá a legisladores en Casa Rosada y el jefe de Estado participará del aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Minuto Uno