SALTA (Redacción Voces Críticas) La compleja situación económica nacional impacta de lleno en el ámbito académico y genera una sangría de profesionales en las casas de altos estudios. En medio del ajuste presupuestario que golpea a la educación pública bajo la actual gestión presidencial, la pérdida de docentes altamente formados pone en riesgo la calidad educativa y la continuidad de las tareas de investigación.
El secretario adjunto de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta, Diego Maita, advirtió sobre este escenario crítico en declaraciones radiales. El referente gremial señaló que muchos profesores se ven obligados a sobrecargar sus horarios dentro o fuera del sistema educativo, mientras que otros optan por volcarse a changas, emprendimientos particulares o plataformas de transporte para llegar a fin de mes.
Para graficar el desfasaje, Maita detalló que la gran mayoría de los puestos docentes en la institución salteña son de dedicación simple, es decir, diez horas semanales, y perciben remuneraciones iniciales cercanas a los trescientos mil pesos. En tanto, las dedicaciones de veinte horas apenas alcanzan los seiscientos mil pesos. Como muestra personal de la pérdida adquisitiva, el referente gremial indicó que, a pesar de contar con una antigüedad de casi veinticinco años, percibe un sueldo de bolsillo estimado en novecientos mil pesos.
Como respuesta al deterioro salarial y la falta de respuestas institucionales, las medidas de fuerza se profundizaron en el establecimiento educativo. Durante las primeras jornadas de protesta impulsadas por el sector gremial, la adhesión a la huelga alcanzó un nivel estimado del sesenta por ciento.
Ante la falta de una recomposición acorde a la inflación, las agrupaciones sindicales evalúan la profundización del plan de lucha con nuevas paralizaciones de actividades previstas para los próximos días, lo que mantiene en vilo el normal desarrollo del ciclo lectivo universitario. Informa Voces Críticas
