SALTA (Redacción Voces Críticas) La diputada provincial Laura Cartuccia presentó un pedido de informes para que el Ministerio de Salud Pública precise los alcances de la tecnicatura vinculada a anestesia que el ministro Federico Mangione anunció que busca desarrollar junto a la Universidad Nacional de Salta. La legisladora puso el foco especialmente en las competencias que tendrían los futuros egresados y en la seguridad de los pacientes.
El planteo surgió después de que Mangione reconociera públicamente el déficit de anestesiólogos que atraviesa el sistema sanitario provincial y confirmara conversaciones con la UNSa para generar una nueva alternativa de formación. “Nadie me puede evitar que yo vaya a una tecnicatura. Tengo la potestad de hacerlo”, había afirmado el funcionario al defender el proyecto.
Frente al anuncio, Cartuccia sostuvo que la discusión central no pasa por impedir la creación de una carrera, sino por conocer exactamente qué tareas estarán habilitados a realizar sus egresados. “Ministro Mangione, si faltan anestesiólogos, explique cómo va a formar y retener anestesiólogos. Un técnico puede asistir a un médico; pero sería inadmisible reemplazarlo”, expresó.
El pedido busca conocer cuál será el perfil profesional previsto y qué funciones concretas podrán desarrollar los futuros técnicos. Entre los puntos planteados aparecen tareas relacionadas con la administración de medicamentos anestésicos, manejo de la vía aérea, monitoreo de pacientes, inducción y mantenimiento de la anestesia y actuación frente a posibles complicaciones.
Cartuccia también reclamó precisiones sobre el esquema de supervisión. En particular, busca determinar si los técnicos deberán desempeñarse siempre bajo la presencia directa de un anestesiólogo o si podrían trabajar en establecimientos donde el especialista no se encuentre permanentemente disponible.
Otro eje del pedido apunta a dimensionar el déficit que motivó el anuncio. La diputada solicitó conocer cuántos anestesiólogos trabajan actualmente en el sistema público, dónde están distribuidos, cuántas vacantes existen y qué hospitales presentan problemas para garantizar la cobertura.
Cartuccia reclamó además conocer si existe alguna relación entre la iniciativa y las diferencias que Mangione reconoció mantener con representantes del sector. El ministro anticipó que habrá nuevas reuniones para intentar resolver los puntos pendientes, pero dejó en claro que avanzará con la tecnicatura independientemente de esas negociaciones.
Para la diputada, una decisión de este tipo debe surgir de una planificación sanitaria y no de una disputa coyuntural. “El debate no puede ser Mangione contra los anestesistas. El centro de la discusión tiene que ser el paciente”, sostuvo.
El pedido incorpora finalmente interrogantes sobre la responsabilidad profesional ante eventuales complicaciones y los límites de actuación de los técnicos. Cartuccia consideró necesario establecer quién responderá ante un incidente durante un procedimiento, cuál será la cobertura jurídica y dónde terminarán las competencias del técnico y comenzarán las del médico anestesiólogo.
