SALTA (Redacción Voces Críticas) La interna política en Salta sumó un nuevo capítulo este viernes luego de las duras declaraciones del ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Trabajo, Ignacio Jarsún, quien respondió sin filtro a los cuestionamientos del exdiputado nacional Alfredo Olmedo y lanzó fuertes críticas contra la senadora nacional Emilia Orozco.
Tras la frase de Olmedo de que «Roma no paga traidores», Jarsún rechazó de plano cualquier lazo de subordinación política con el dirigente. «No le debo absolutamente nada porque yo nunca salí de su mano a ningún lado», disparó el funcionario, marcando distancia definitiva y aclarando que su carrera no estuvo atada a su figura. En contraparte, reconoció que el único referente al que le guarda gratitud es a Pedro Liverato: «Fue como un tata para mí del cariño que yo le tenía», expresó con afecto.
En otro tramo de sus declaraciones, el también presidente de Aguas del Norte apuntó contra la legisladora nacional Emilia Orozco. Jarsún le reclamó mayor compromiso con la provincia y cuestionó que su rol institucional no se traduzca en gestiones reales para los salteños. «Nos estamos reventando el alma para que esto salga adelante. Me molestó eso, necesitamos que acompañe en serio la gestión. Se tiene que poner a disposición de la gente», sentenció.
Por último, Jarsún no ocultó sus aspiraciones de cara al futuro político de la provincia. Al ser consultado sobre sus metas personales, reconoció que le entusiasma la idea de ocupar el sillón principal de Grand Bourg: «Si vos me decís, ‘¿algún día te gustaría ser gobernador?’, pero por supuesto», afirmó.
En la misma línea, sostuvo que el gobernador Gustavo Sáenz se posicionó como uno de los mandatarios del interior con mayor peso y diálogo, al punto de señalar que le gustaría verlo competiendo en una futura elección presidencial. Informa Voces Críticas
