SALTA (Por Franco Alvarado para Voces Críticas) Hay hombres que tienen el don de la ubicuidad. Desde el Padre Pío, que podía estar en varios lugares a través de la fe, no se han tenido iguales noticias. La física cuántica descubrió que una partícula puede presentar comportamientos bastante extraños. Y ahora Tartagal parece haber encontrado una nueva categoría científica: el intendente cuántico.
Porque, según puede escucharse en una reciente comunicación del propio intendente, mientras se encontraba en Guadalajara, México, comenzó a enumerar los lugares donde supuestamente estaría trabajando: Buenos Aires, Rosario de la Frontera, Metán, Santa Rosa de los Pastos Grandes, Cachi, Salvador Mazza, Orán y vaya uno a saber cuántos destinos más.
Todo esto mientras, naturalmente, se encontraba en Guadalajara. La geografía municipal ha dado un salto revolucionario porque ya no hace falta viajar: alcanza con mencionarlo.
Es la gestión holográfica, donde el único problema es que los vecinos siguen viviendo en tres dimensiones.
Y ahí aparece otro pequeño detalle que merece atención: cada vez que alguien pregunta por los viajes del intendente, aparece una explicación que parece haberse convertido en comodín universal: Milei.
La inflación es Milei, los recortes son Milei, los problemas nacionales son Milei y ahora, aparentemente, también los viajes internacionales del intendente son Milei. Es una teoría política extraordinaria. Porque uno se pregunta qué responsabilidad tendría el Presidente de la Nación sobre el itinerario de un intendente municipal.
—Franco, mañana México.
—Pero, Presidente, tengo que estar en Tartagal.
—No importa. La culpa después es mía.
