SALTA (Redacción Voces Críticas) Parece que Franco Hernández Berni finalmente encontró dónde estaba escondida la solución para las calles de Tartagal: en el bolsillo de los automovilistas. El intendente anunció que la Municipalidad avanzará con la incorporación al sistema tributario de miles de vehículos que, según afirmó, tienen domicilio real en la ciudad pero actualmente no pagan patente municipal.

La explicación llegó a través de un video del propio jefe comunal. Hernández Berni sostuvo que durante los últimos 20 años se inscribieron más de 20.000 vehículos en el Registro de la Propiedad Automotor con domicilio en Tartagal, pero solamente 2.800 pagan patente. Una diferencia considerable que el Municipio ahora pretende transformar en recaudación.

“La obligación de todos los tartagalenses es, cuando tienen un vehículo automotor, una moto, un automóvil o un camión, inscribirlo en el municipio y pagar patentes”, explicó Berni. Según detalló, se realizó un convenio para acceder a la información correspondiente y avanzar con la inscripción. Hasta ahí, la explicación administrativa. Después llegó la promesa que encendió la discusión: “Con el impuesto al automotor nosotros podemos arreglar todas las calles, por ejemplo”.

Porque las redes sociales, como suele ocurrir, no necesitaron demasiado tiempo para hacer sus propias cuentas. Un usuario fue directamente al corazón de la discusión: “El municipio ya recibe coparticipación de lo recaudado por parte de la Provincia. Antes de crear otro impuesto, el municipio debería buscar eficiencia, reasignar los recursos que ya recibe”. Más que comentario, prácticamente una propuesta alternativa de administración.

Otros fueron bastante menos diplomáticos. “Solo saben generar ingresos cobrando el impuesto del impuesto”, escribió una vecina. Otro enumeró lo que significa tener un vehículo: comprarlo, mantenerlo, pagar seguro, documentación y licencia, para finalmente preguntar: “¿Y ahora?”. También apareció el lapidario “impuestos al rolete”, mientras otra usuaria eligió una síntesis todavía más breve para dirigirse al intendente: “Sos un chiste”.

Hubo incluso quienes propusieron alternativas antes de mirar nuevamente el bolsillo del tartagalense. “Que les cobre peaje a los camiones con patentes de Bolivia y Paraguay”, sugirió un vecino. Las opiniones pueden discutirse, pero todas terminaron confluyendo sobre una misma preocupación: cuánto más deberá aportar el ciudadano y qué recibe concretamente a cambio.

Ahora Berni tiene una oportunidad extraordinaria. Si sostiene que sumar miles de vehículos al pago de patentes permitirá arreglar las calles, el Municipio podría informar cuánto espera recaudar, cuáles calles serán intervenidas, cuánto costará cada obra y en qué plazos se ejecutarán. Así, cuando llegue la boleta, al menos el vecino podrá saber exactamente qué parte del pozo de su cuadra está financiando.

Porque recaudar es una facultad del Estado y cumplir las obligaciones tributarias corresponde a los contribuyentes. Pero la otra mitad de la ecuación también existe: administrar, rendir cuentas y transformar esos recursos en servicios y obras visibles.

Hernández Berni ya explicó dónde piensa conseguir más dinero. Ahora falta la parte más difícil: demostrarle a Tartagal qué hará con él.

Voces Críticas