Argentina (Redacción Voces Críticas) Dos compañías extranjeras están detrás de Sea Lion, el megaproyecto que pretende extraer petróleo en las aguas que rodean las Islas Malvinas y que generó una fuerte reacción del Gobierno argentino. Se trata de la israelí Navitas Petroleum, actual operadora y dueña del 65% de la iniciativa, y la británica Rockhopper Exploration, que conserva el 35% restante.
El yacimiento fue descubierto por Rockhopper en mayo de 2010 y se encuentra a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago, en una zona con aproximadamente 450 metros de profundidad. Navitas ingresó al proyecto en 2020 con una participación inicial del 30% y posteriormente aumentó su posición hasta asumir el control operativo. En diciembre de 2025, ambas compañías anunciaron la decisión definitiva de inversión para avanzar con el desarrollo.
Navitas cotiza en la Bolsa de Tel Aviv y tiene su sede central en Herzliya, Israel, además de oficinas en Houston y Londres. La compañía también participa de proyectos petroleros en Estados Unidos, entre ellos Shenandoah y Buckskin, ubicados en el Golfo de México. Rockhopper, por su parte, cotiza en Londres y desarrolla actividades vinculadas con las Islas Malvinas desde 2004, con intereses en distintas áreas de exploración alrededor del territorio.
Sea Lion contempla un desarrollo por etapas. En el Área de Desarrollo Norte está prevista inicialmente la perforación de 11 pozos submarinos conectados a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga. Una segunda fase sumaría otros 12 pozos, mientras que posteriormente el plan pretende avanzar sobre el Área de Desarrollo Central con otras dos etapas que contemplan 20 y 18 perforaciones, respectivamente.
El proyecto continúa avanzando con trabajos de infraestructura y la preparación de las unidades que serán utilizadas para la extracción. Mientras Navitas y Rockhopper buscan concretar la producción petrolera en torno a las Islas Malvinas, el Ejecutivo argentino anticipó medidas administrativas y legislativas destinadas a impedir que las compañías involucradas puedan desarrollar negocios en el país.
