En la antesala de su viaje rumbo a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Estados Unidos, el presidente Javier Milei ratificó con firmeza el reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, en medio de un escenario de tensiones diplomáticas con el Reino Unido.
Ante la consulta periodística, el jefe de Estado argumentó que la usurpación británica cuenta con antecedentes documentados de expulsión de la población originaria y su posterior reemplazo, desestimando así cualquier argumento de autodeterminación. Para el mandatario, el actual escenario geopolítico ofrece una ventana propicia.
«Con los problemas que tiene Inglaterra en lo político, en lo económico y en lo demográfico, debería reconsiderar devolvernos las Malvinas por la vía pacífica porque es territorio argentino», sostuvo Milei, descartando de plano cualquier vía de confrontación bélica para recuperar el archipiélago, las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Para fundamentar los avances diplomáticos, Milei vinculó la causa nacional al alineamiento geopolítico global adoptado por su administración. «No se puede tener éxito si no somos un país importante a nivel internacional. Por eso hemos decidido tener una alianza estratégica con Estados Unidos y con Israel», explicó, definiendo a la Argentina como un proveedor clave de energía, alimentos, minerales y economía del conocimiento para el futuro.
