SALTA (Redacción Voces Críticas) El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, profundizó sus cuestionamientos al funcionamiento del Plan Güemes y respondió al subsecretario de Intervención Federal, Martín Culatto, quien había defendido los resultados del operativo. “¿Qué puede saber si está bajo aire acondicionado a 1.600 kilómetros? Vino una sola vez a recorrer el río”, expresó Zigarán en declaraciones a Aries. Los cruces se producen después de recientes episodios de tensión entre trabajadores de frontera y fuerzas federales en la zona.
Zigarán sostuvo que existe una falta de diálogo entre los funcionarios nacionales y las autoridades que trabajan diariamente en el territorio. “Que alguien me llame y me pregunte qué es lo que yo veo que creo que no está funcionando y se solucionarían las cosas”, manifestó. También señaló que sus cuestionamientos no son los únicos y mencionó los planteos realizados por el senador Juan Cruz Curá y el intendente de Orán, Baltasar Lara Gros.
Las declaraciones llegaron después de que Culatto ratificara la continuidad del operativo y defendiera el despliegue de las fuerzas federales. El funcionario nacional aseguró que aumentaron los controles y las incautaciones y consideró positivos los resultados alcanzados. La Provincia y Nación también habían mantenido reuniones durante los últimos meses para evaluar y reforzar el dispositivo fronterizo.

Zigarán rechazó esa evaluación y sostuvo que el funcionario nacional se encuentra “completamente fuera de situación”. Además, recogió la afirmación de Culatto, quien lo había definido como un empleado provincial: “Soy empleado constitucional del Gobierno de la Provincia de Salta cuando se produce algún problema con una intendencia. Pero bueno, yo sí tengo un rol”, respondió el interventor.
Al ser consultado sobre qué le diría personalmente al funcionario nacional, Zigarán respondió: “Que mueva al Culatto y aparezca por acá”. También marcó diferencias entre la actualidad del operativo y la etapa en la que Patricia Bullrich encabezaba el Ministerio de Seguridad: “Con Bullrich el Plan Güemes era una cosa; sin Bullrich, el Plan Güemes es otra cosa”. Días atrás ya había planteado públicamente críticas similares sobre el funcionamiento actual del dispositivo.
Finalmente, Zigarán sostuvo que continúan pendientes cuestiones vinculadas con la regularización de las chalanas, el tránsito vecinal fronterizo y el intercambio comercial con Bolivia, para las que reclamó intervención de Nación y Cancillería. Según afirmó, tras casi dos años de gestión en Aguas Blancas no consiguieron avanzar en esos puntos con las autoridades nacionales. Para el interventor, una mayor presencia de interlocutores en territorio permitiría abordar las diferencias sin que los desacuerdos sobre el Plan Güemes terminen trasladándose permanentemente al debate público.
