El presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, hicieron de los jubilados uno de los blancos preferidos de su feroz plan de ajuste. En ese camino mantienen congelado desde hace 30 meses el bono de apenas 70 mil pesos que todos los meses pagan a jubilados y beneficiarios de pensiones no contributivas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
De esta manera los jubilados de la mínima percibirán en octubre un más que bono de apenas 70 mil pesos. El beneficio también alcanzará a titulares de prestaciones contributivas a cargo de la Anses, incluyendo las otorgadas bajo la Ley 24.241, regímenes nacionales generales anteriores y sus modificatorias, regímenes especiales derogados y ex cajas o institutos provinciales y municipales de previsión transferidos a la Nación cuya movilidad se rija por el artículo 32 de la Ley 24.241. También serán beneficiarios quienes perciban prestaciones bajo el régimen establecido por el decreto 160/2005.
La medida incluye además a quienes cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), así como a titulares de pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más, otras pensiones no contributivas y pensiones graciable de la Anses.
En octubre los haberes jubilatorios subirán 1,6% siguiendo la inflación con dos meses de rezago y de esta manera el haber mínimo pasará de 428.591,22 pesos a 435.748,51 pesos. Si ese se le suma el bono de 70 mil pesos, ningún jubilado cobrará por debajo de los 505.748,51 pesos.
