Tras regresar de su viaje a París, adonde acompañó a Javier Milei para participar de la denominada “Argentina Week”, Jorge Macri sorprendió a propios y ajenas al opinar negativamente sobre la reforma electoral que impulsa el Gobierno Nacional para el año próximo.

En declaraciones radiales, el mandatario porteño ratificó la postura histórica del PRO y sugirió que cualquier reforma al sistema electoral vigente rija recién a partir de las elecciones presidenciales de 2031, algo que en Casa Rosada no cayó nada bien.

El núcleo del argumento de Macri se basa en la transparencia y la legitimidad del debate institucional, porque para el titular del Ejecutivo porteño discutir las reglas de votación en la previa del proceso electoral desvirtúa el propósito de la reforma.

«Siempre prefiero no discutir las reformas electorales para la elección que viene, porque todo eso después parece muy teñido de lo que me conviene o de lo que le conviene a tal o a cuál», sostuvo.

Minuto Uno