ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, presentó este martes 13 de octubre una solicitud urgente ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, para intentar detener el avance de un proyecto de explotación petrolera en aguas cercanas a las Islas Malvinas. La iniciativa apunta al desarrollo hidrocarburífero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, sobre una zona cuyos derechos soberanos son objeto de controversia entre Argentina y el Reino Unido.
El proyecto Sea Lion se encuentra aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las islas y es impulsado por dos compañías extranjeras. La empresa israelí Navitas Petroleum posee el 65% de participación y actúa como operadora, mientras que la británica Rockhopper Exploration controla el 35% restante. El yacimiento fue descubierto en 2010 y, según el cronograma empresarial difundido, las perforaciones de desarrollo comenzarían en 2027, con una primera producción comercial prevista para 2028.

La decisión se produjo después de que venciera el plazo de dos semanas que Argentina había otorgado al Reino Unido para adoptar medidas sobre el proyecto. El pasado 28 de septiembre, el Gobierno argentino notificó a Londres el inicio de un procedimiento arbitral bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El plazo venció el lunes 12 de octubre y, ante el rechazo británico al planteo, el Ejecutivo avanzó con la solicitud de intervención urgente del tribunal internacional.
La Argentina ya recurrió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar en 2012, cuando solicitó medidas provisionales para lograr la liberación de la Fragata ARA Libertad, retenida en Ghana. En aquella oportunidad, el tribunal ordenó el 15 de diciembre la liberación inmediata e incondicional del buque. Aunque el caso actual presenta diferencias jurídicas importantes, el mecanismo solicitado permite requerir medidas urgentes antes de que se resuelva el fondo de una controversia internacional.
