La presencia de Javier Milei durante su reciente gira por España no pasó desapercibida, no solo por su agenda política y sus habituales discursos, sino por un detalle físico que acaparó todas las miradas: el mandatario se presentó a sus compromisos públicos con un imponente apósito en el costado derecho del cuello.

Inicialmente, desde la comitiva presidencial justificaron el uso del parche explicando que el Jefe de Estado había sufrido un corte accidental mientras se afeitaba en la previa de sus actividades. Sin embargo, las imágenes de la curita —de un tamaño considerablemente mayor al de una herida menor de rasurado— generaron sorpresa y especulaciones.

Este miércoles, el periodista Eduardo Feinmann reveló en TV una versión contrapuesta sobre el origen de la lesión, encendiendo las alarmas sobre el verdadero motivo del percance físico.

«El Presidente entre el domingo y el lunes tuvo un accidente saliendo de la ducha. Se golpeó saliendo de la ducha. Hablamos de esto porque la salud del Presidente es una cuestión de Estado», detalló el cronista.

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