SALTA (Redacción Voces Críticas) La ciudad de Salta se prepara para una temporada de lluvias que podría presentar precipitaciones intensas, en un contexto de previsiones asociadas al fenómeno de El Niño. Frente a este escenario, la Municipalidad identificó las zonas con mayor riesgo de inundaciones y dio a conocer los avances de las medidas preventivas destinadas a reducir las consecuencias de las tormentas. El subsecretario de Gestión de Obras Públicas, Pablo Luna, explicó que el sudeste de la capital y determinados sectores del centro se encuentran entre las áreas más vulnerables, debido a las características del terreno y las limitaciones de la infraestructura pluvial. Además, reveló que la ciudad requiere una inversión estimada en 1.200 millones de dólares para abordar sus problemas estructurales de drenaje.
Uno de los sectores que genera mayor preocupación es el sudeste de la ciudad, donde la escasa pendiente del terreno dificulta el escurrimiento del agua durante las precipitaciones. Luna señaló que buena parte de esta zona no cuenta con sistemas de desagüe suficientes y que el agua de lluvia termina desplazándose principalmente por las cunetas. “Es una zona plana, básicamente no tiene una pendiente para que puedan escurrir los líquidos”, explicó el funcionario. A esta situación se suman distintos puntos del centro salteño, donde históricamente se registran acumulaciones de agua durante las tormentas. Estas condiciones hacen que determinadas calles y sectores urbanos presenten mayores dificultades cuando las precipitaciones son abundantes.

En materia de infraestructura, el municipio avanza con intervenciones en el canal Yrigoyen y en el sistema de drenaje de plaza Gurruchaga, dos puntos incluidos entre las prioridades para mejorar la evacuación del agua. En el canal Yrigoyen se ejecutan trabajos de reconstrucción de taludes, cuya finalización se estima en aproximadamente un mes o un mes y medio. Por otra parte, en plaza Gurruchaga se contempla ampliar el reservorio y aumentar la capacidad de bombeo, pasando de dos a seis bombas. La intervención tiene un plazo previsto de siete meses, aunque Luna estimó que el sistema completo podría estar funcionando hacia marzo de 2027. Estas obras forman parte de las medidas destinadas a mejorar la respuesta de la infraestructura urbana frente a lluvias intensas.
El principal desafío para resolver los problemas históricos de inundaciones en Salta es conseguir el financiamiento necesario para ejecutar las obras previstas en el Plan Hídrico Salta 2040. Según el diagnóstico municipal, la ciudad necesita aproximadamente US$1.200 millones, una cifra que, de acuerdo con lo señalado por el intendente Emiliano Durand, equivale a seis o siete presupuestos municipales. “La Municipalidad no está en condiciones de afrontar todo ese nivel de presupuesto”, reconoció Pablo Luna. El plan identifica diez intervenciones prioritarias en distintos sectores de la capital, entre ellos plaza Gurruchaga, los canales Yrigoyen y Alvear, y zonas del este, sudeste y norte. Mientras se buscan recursos para concretar estos proyectos, el municipio continúa con tareas preventivas y obras de drenaje para reducir los riesgos durante la próxima temporada de lluvias.
