Apenas unos pocos días después de su fallido intento por impulsar las candidaturas de la ultraderecha españolas de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre, el presidente Javier Milei llegó una vez más a España y, tras su tan recurrente como destemplada falta de respeto hacia el presidente del gobierno español fue, lógicamente, recibido con frialdad por Pedro Sánchez.
fue «cordialmente» evitado por los referentes de la ultraderecha que rehuyeron mostrarse junto a él en medio de sus campaña electorales.
Ahora llegó nuevamente a Madrid para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana y tuvo que verse cara a cara con Sánchez a quien calificó de «corrupto», «delincuente» e «impresentable dictador».
Esta vez sí pudo encontrarse con Santiago Abascal, el referente del partido de ultraderecha VOX en una breve reunión que mantuvieron a las apuradas a poco de haber aterrizado y con el único propósito de quitarle peso al desaire quele dedicó el español pocos días atrás.
Quien también lo desairó en su viaje anterior fue el rey de España que se negó a recibirlo y con quien –se supo en las últimas horas– volvió a pedir un encuentro privado y cuya realización sigue sin ser confirmada oficialmente hasta el momento.
