Tras enterarse del abuso sufrido por su madre en manos del chofer de un remis que abordó a la salida de una fiesta en el barrio Juan Manuel de Rosas, y ante la falta de respuestas de la justicia, los hijos de la víctima llevaron adelante su propia investigación para dar con el paradero del responsable.
La denuncia expresa que el conductor de un remis cambió de recorrido y llevó a su víctima hasta un sector oscuro y descampado, donde la violó de manera brutal.
HIJOS BUSCANDO AL CULPABLE
Determinados a encontrar al agresor, los hijos de la mujer fueron al lugar donde su madre había tomado el remis y, notaron que había una cámara de seguridad que apuntaban al sector de interés. Revisando las imágenes, pudieron identificar el auto al que su madre había subido.
A partir de otras investigaciones, descubrieron que el auto era conducido por un tal “Ángel”, cuyas características físicas coincidían con las descriptas por su madre. El remisero resultó ser M.Á.S, conocido en la remisera por dedicarse también a la compra y venta de vehículos.
La jovenes confrontaron a Suárez y le recriminaron por la violación, aunque él lo negó.
JUSTICIA
La policía, al enterarse de la situación, detuvo a Suárez y lo llevó junto con su auto a la comisaría. Sin embargo, al correrse la noticia de su captura, varios familiares de la víctima llegaron al lugar para intentar hacer justicia por sus propias manos, desquitándose solo con golpes al auto del acusado.
El fiscal penal Rodrigo González Miralpeix concluyó la investigación, descubriendo que Suárez había cambiado de auto e incluso de teléfonos para intentar borrar su rastro. Finalmente, Suárez fue llevado a juicio y condenado a 7 años de cárcel en el penal de Villa Las Rosas.






