La mujer fue denunciada por su exesposo, quien manifestó que mantuvo una relación de cinco años con la imputada y que se encontraban separados desde hacía tres. Señaló que tenían dos hijos en común, a quienes se le impidió ver, perdiendo todo contacto con ellos.
Entre otros hechos, el denunciante refirió que en una oportunidad la acusada se fue del país llevándose a uno de los menores sin su autorización.
El juez Francisco Mascarello, vocal de la Sala VII del Tribunal de Juicio, condenó a la mujer a dos años y seis meses de prisión condicional, al considerarla autora penalmente responsable del delito de impedimento de contacto de menores con sus padres no convivientes, agravado por tratarse de un menor de diez años.
Además, le impuso reglas de conducta: fijar residencia y someterse al cuidado del Programa de Inserción Social y Supervisión de Presos y Liberados; y abstenerse de usar estupefacientes y de abusar del consumo de bebidas alcohólicas.







