Es el sanguchero más querido de Salta. Un día prometió regalar la comida de su local a los peregrinos y desde entonces no paró de ayudar. La tristeza no lo detiene y la sonrisa es su mejor recompensa.
Don David, luego de haber perdido a su esposa, a una de sus hijas y a un nieto en un accidente de tránsito a fines del año 2017, anunció a Con Criterio Salta que se encuentra en Tilcara brindando asistencia a los peregrinos que llegan desde el norte de la provincia en honor al Señor y la Virgen del Milagro.
Sobre la misma ruta que se cobró la vida de sus seres queridos, ve llegar a cientos de personas que desafían el calor, los cerros y la altura para agradecer o prometer algo especial al Señor y a la Virgen del Milagro. Su generosidad es más fuerte y no duda en aliviar el cansancio con agua o frutas.
“Mientras habló con ustedes están llegando los peregrinos de Santa Victoria Oeste, es el primer grupo en Tilcara. Le tenemos un almuerzo y bebidas para que puedan reponer energías y continuar el itinerario”, dijo David. El ritual solidario se repite año, tras año. Todo comenzó en el 2000, con una promesa a la Virgen por su pequeño nieto que no lograba recuperarse de una grave enfermedad.
“Me arrodillé ante la Virgen y le pedí por mi nieto. Sentí que una mano me tocó el hombro y para mí fue ella”. Emocionado, decidió volver a su local de sandwiches y regalar comida a todos los que entraran al local.
“Mientras tenga algo de fuerzas voy a seguir adelante”, dijo David a Con Criterio Salta.