Tras las molestias manifestadas por ciudadanos extranjeros por el cobro de la atención sanitaria en Salta, el gobernador Gustavo Sáenz anunció ayer que no dará marcha atrás con la medida y que el cobro a extranjeros residentes continuará en la provincia.
Por su parte, Martín Monerris, secretario de Servicios de Salud de Salta, señaló que la provincia estaba experimentando lo que denominó un “tour sanitario”: “Ellos venían, se subían a una combi, recibían atención médica y hacían lo que querían sin pagar, y no teníamos una retribución económica”.
Monerris también reveló que muchas mujeres llegaban a Salta únicamente para recibir asistencia gratuita durante el parto: “Venían solo a dar a luz en Salta. El hecho de que sus hijos nazcan aquí les da la posibilidad de que sean argentinos, lo cual está bien, pero luego pasa lo que estamos viendo: no podíamos recuperar los costos de enfermeros, médicos e insumos, lo que afectaba la atención de los salteños con su documentación en regla”, explicó.
Ahora, con la nueva medida, nada es gratuito. Aunque el parto es una urgencia obstétrica y debe atenderse de inmediato, luego se determinará la forma de cobrar.
Actualmente, un parto puede costar hasta $500.000, mientras que la terapia neonatal tiene un costo de $350.000 por día, y una cesárea alcanza los $655.000. A esto se suma una internación diaria de $95.000.







