Un insólito conflicto diplomático se desató en la embajada argentina en Caracas. El gobierno de Javier Milei retiene una bandera de Brasil en la residencia, a pesar de los insistentes reclamos de la gestión de Lula da Silva para que el símbolo patrio sea retirado definitivamente de las instalaciones venezolanas.
Sin embargo, la situación ha derivado en lo que el medio brasileño O Globo califica como una verdadera «comedia de enredos». La Argentina firmó un acuerdo con Italia para que el gobierno de Giorgia Meloni asumiera la custodia de sus intereses diplomáticos, pero el régimen chavista aún no aceptó a Italia como representante, por lo que la bandera brasileña continúa en la residencia.
De acuerdo a la información brindada por fuentes diplomáticas, la bandera se encuentra a medio asta por culpa de las lluvias y el viento, ni siquiera es visible desde la calle y probablemente se encuentre «molhada, suja e talvez até mesmo no chão» (mojada, sucia y tal vez hasta en el suelo).
A pesar de los insistentes pedidos elevados al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, la respuesta es siempre «no». El personal brasileño no puede simplemente ingresar y retirarla, y los empleados locales del gobierno argentino se niegan a ayudar por miedo. Temen sufrir severas represalias por parte del gobierno venezolano si llegan a quitarla sin que otro país haya asumido oficialmente la custodia de la sede.
