SALTA (Redacción Voces Críticas) El transporte público de Salta atraviesa un momento crítico y se acerca a un posible paro que podría paralizar el servicio en toda el área metropolitana. La crisis en el transporte se profundizó tras la decisión de la UTA de ratificar medidas de fuerza si no se abonan los salarios con la nueva escala acordada a nivel nacional.
El eje del conflicto es el impacto económico del aumento salarial, que representa un costo adicional cercano a los $520 millones mensuales para el sistema. La situación del transporte se vuelve aún más compleja en un contexto de caída de pasajeros, aumento de costos y falta de subsidios nacionales.

El nuevo esquema salarial eleva significativamente los ingresos de los choferes, con sueldos que rondarían los $1.950.000 sin antigüedad. Sin embargo, la crisis en el transporte expone las limitaciones estructurales del sistema, que actualmente depende en un 60% de subsidios provinciales y en el resto de la recaudación del boleto.
En paralelo, el aumento del pasaje —que llegará a $1.450— suma tensión al escenario, en un contexto donde usuarios y trabajadores quedan en el centro del conflicto. Desde la empresa sostienen que no se trata de una negativa de pago, sino de la imposibilidad de afrontar de inmediato el incremento.
