ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) Tras semanas de asedio mediático y judicial sobre la figura de Manuel Adorni, el Gobierno decidió pasar a la ofensiva. Este lunes, el presidente Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete ampliada en la Casa Rosada con un doble mensaje: puertas adentro, un cierre de filas total para sostener al vocero presidencial; puertas afuera, la señal de que la gestión no está paralizada por las denuncias.

El encuentro se dio en un contexto de alta sensibilidad, luego de que trascendieran investigaciones por presuntas irregularidades en viajes al exterior y la adquisición de bienes inmuebles por parte de Adorni. Sin embargo, lejos de soltarle la mano, Milei lo sentó a su lado y le delegó el liderazgo de la segunda parte de la reunión.

La jornada comenzó con una fuerte impronta política regional. Antes del cónclave ministerial, Milei mantuvo una reunión bilateral con su par chileno, José Antonio Kast. El mandatario trasandino se sumó luego a una foto de familia que buscó transmitir una imagen de fortaleza institucional.

La convocatoria fue total. En el Salón de los Científicos estuvieron presentes figuras clave como Karina Milei, el estratega Santiago Caputo, y los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación) y Sandra Pettovello (Capital Humano). También participaron piezas políticas centrales como Martín Menem, Patricia Bullrich —en su rol de jefa de bancada en el Senado— y el flamante ministro del Interior, Diego Santilli.

La estrategia oficial para salir del «barro» de las denuncias patrimoniales consiste en empoderar a Adorni en la ejecución técnica. Según se desprendió del encuentro, el vocero iniciará una ronda de auditorías presenciales en cada ministerio.

Voces Críticas