SALTA (Redacción Voces Críticas) La Cámara de Diputados de la Nación atraviesa un nuevo foco de conflicto interno. Gabriela Flores, diputada nacional de La Libertad Avanza, oficializó su renuncia a la presidencia de la Comisión de Familias, Niñez y Juventud luego de que estallara una fuerte polémica vinculada al uso de recursos públicos para fines personales.
El desplazamiento de Flores se formalizó durante la última reunión del cuerpo, tras la viralización de una entrevista brindada a FM Noticias. En dicho reportaje, la legisladora reconoció abiertamente que utilizaba los pasajes oficiales que otorga el Congreso para financiar los traslados de su hijo, una práctica que desató un aluvión de críticas tanto en las redes sociales como en los pasillos de Balcarce 50.
La admisión de la diputada sobre el uso de los pasajes para su círculo familiar no solo erosionó su autoridad dentro de la comisión, sino que también le dio aire a la oposición para cuestionar la coherencia del espacio oficialista en el manejo de los fondos del Estado.
Tras la dimisión de Flores, el tablero político comenzó a moverse rápidamente para cubrir la vacante. Desde Unión por la Patria propusieron a la diputada Varinia Marín para ejercer la presidencia de manera provisoria. Según trascendió, el cargo quedaría finalmente en manos del tucumano Pablo Yedlin, una vez que se completen los pasos administrativos pertinentes.
Desde el entorno de la diputada intentaron bajarle el tono al conflicto, asegurando que su bloque mantiene un “compromiso inquebrantable” con las políticas destinadas a la niñez y la familia, y que la decisión de dar un paso al costado en la presidencia apunta a no entorpecer el funcionamiento del área. Informa Voces Críticas
