Salta (Redacción Voces Críticas) La ley de «participación democrática» entró en una etapa decisiva en la Cámara de Diputados de Salta, luego de que se firmara un dictamen que será tratado en el recinto. El texto que finalmente avanzó no es igual al proyecto original. De hecho, elimina varios de los cambios más discutidos en las leyes electorales tradicionales, pero conserva buena parte de su lógica por otra vía.
El punto central de la ley de «participación democrática» es que habilita un sistema de acumulación de votos entre listas de un mismo frente, alianza o partido, aunque no para todas las categorías. La novedad más importante es que esa sumatoria no se aplicará para gobernador y vicegobernador. Sí alcanzará, en cambio, a las categorías de senadores, diputados, intendentes y concejales, que pasarán a competir bajo un esquema distinto al actual.
En la versión original del proyecto, la reforma se apoyaba principalmente sobre la Ley 6444 del Régimen Electoral y la Ley 6042 Orgánica de los Partidos Políticos. Sin embargo, el dictamen de la ley de «participación democrática» dejó de lado esa estructura inicial. En vez de modificar directamente esas normas, traslada el corazón de la reforma a la Ley 8463, que había regulado la eliminación de las PASO.

El dictamen establece que para los cargos unipersonales los votos de distintas listas de una misma fuerza podrán acumularse en favor del candidato más votado de ese espacio. Pero esa regla tiene una excepción clave. La categoría de gobernador y vice no podrá beneficiarse con esa acumulación, por lo que allí seguirá vigente un criterio de competencia más restringido.
Donde sí habrá cambios concretos es en las categorías legislativas y municipales. La ley de «participación democrática» permitirá que un frente o alianza postule hasta cuatro listas por categoría para senadores, diputados, intendentes y concejales. En esos casos, los votos de todas esas listas podrán sumarse dentro del mismo espacio para fortalecer el resultado general.
A eso se agrega un mecanismo de reparto en dos etapas para los cargos legislativos. Primero, las bancas se distribuirán entre las fuerzas políticas mediante el sistema D’Hondt. Después, una vez determinado cuántos lugares obtuvo cada frente, esos cargos se repartirán internamente entre las listas según el caudal de votos que cada una haya conseguido, lo que introduce una competencia interna dentro de la propia alianza.
