SALTA (Redacción Voces Críticas) La planta depuradora de la zona sur de la ciudad de Salta volvió a quedar paralizada en las últimas horas, luego de que la empresa a cargo decidiera frenar los trabajos por la falta de pago de certificados desde noviembre de 2025. La situación reaviva el conflicto entre Provincia y Nación por el financiamiento de obras estratégicas.
El ministro de Gobierno y Justicia, Ignacio Jarsún, confirmó que la planta depuradora se detuvo oficialmente esta semana y apuntó directamente a la falta de liberación de fondos nacionales. Según explicó, se trata de un crédito internacional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con Nación como garante, cuyos recursos no están siendo girados.

La obra, que presenta un avance cercano al 60%, es considerada clave para el saneamiento del río Arenales y la mejora del sistema cloacal en la capital salteña y localidades cercanas como Cerrillos, Vaqueros y San Lorenzo. La planta depuradora permitiría dar respuesta a una demanda creciente producto de la expansión urbana.
Ante este escenario, desde la Provincia insistieron en el reclamo a Nación para destrabar los fondos y advirtieron sobre las consecuencias de la paralización. “No pedimos recursos nuevos, sino que se cumplan los compromisos asumidos”, señalaron, mientras crece la preocupación por el impacto ambiental y sanitario que podría generar la demora en la finalización de la obra.
