SALTA (Redacción Voces Críticas) La interna del Partido Justicialista de Salta sumó un nuevo capítulo de confrontación. El diputado provincial Gastón Galíndez puso en duda la voluntad real de las autoridades partidarias para llevar adelante las elecciones internas y lanzó duras críticas hacia la actual gestión, a la que acusó de dilatar los tiempos legales.
En declaraciones radiales, el legislador cuestionó la falta de avances administrativos. Para Galíndez, mientras no exista un expediente formal ante la Justicia Electoral, las promesas de normalización institucional carecen de sustento.
«No les creo», sentenció Galíndez, quien además planteó que la conducción se encuentra en una encrucijada política. De acuerdo a su visión, si el partido no convoca a las urnas, se expone a una inminente intervención judicial; pero si decide abrir el juego democrático, corre el riesgo de ser derrotado por el voto de los afiliados.
El diputado también se refirió al prolongado período de intervención que atraviesa el justicialismo local. En ese sentido, remarcó que no es sostenible que una estructura con cerca de 100.000 afiliados permanezca bajo el control de dirigentes que, según sus palabras, «no quieren llevar adelante un proceso electoral».
La preocupación central del legislador radica en el desgaste de la legitimidad partidaria. Galíndez advirtió que la situación no puede dilatarse de forma indefinida, ya que el PJ salteño necesita recuperar su dinámica democrática para volver a ser una opción competitiva y representativa en la provincia. Informa Voces Críticas
