SALTA (Redacción Voces Críticas) El concejal libertario quedó nuevamente en el centro de la polémica tras solicitar dos meses de licencia mientras avanzan las denuncias en su contra. En el Concejo ya hablan de una maniobra para evitar el juicio político.
La situación de Maximiliano Casasola volvió a encender una fuerte crisis política dentro del Concejo Deliberante de Salta. El edil presentó un pedido de licencia por dos meses en medio del escándalo por la denuncia de violencia de género realizada por su expareja y el clima interno estalló entre concejales de distintos bloques.
El pedido será tratado este viernes por la Comisión de Juicio Político y ya generó sospechas dentro del cuerpo legislativo. Varios ediles consideran que la decisión llegó justo cuando comenzaban a analizar posibles sanciones e incluso la posibilidad de avanzar con un proceso para destituirlo.

Según trascendió, Casasola argumentó que la exposición pública del caso afecta su situación personal y su desempeño dentro del Concejo. Sin embargo, lejos de bajar la tensión, el planteo abrió un nuevo frente político y reavivó las críticas contra el concejal libertario.
Desde el cuerpo deliberativo aclararon que existen distintas alternativas sobre la mesa: aceptar la licencia, suspenderlo preventivamente, excluirlo del Concejo o convocar una sesión especial para definir el juicio político. Todo dependerá de la decisión que tome la comisión en las próximas horas.
Mientras tanto, el caso sigue generando ruido dentro de La Libertad Avanza y en todo el escenario político salteño. La posibilidad de que Casasola continúe en funciones mientras enfrenta una investigación por violencia de género volvió a instalar un fuerte debate sobre los límites éticos y la responsabilidad institucional de los funcionarios públicos.
