ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) En una jornada marcada por la tensión interna y la necesidad de retomar la iniciativa política, el presidente Javier Milei encabezó este viernes una extensa reunión de Gabinete. El cónclave, que se prolongó por dos horas y media, tuvo un objetivo dual: apagar el incendio provocado por las sospechas sobre el patrimonio de Manuel Adorni y delinear la hoja de ruta económica para el bienio 2026-2027.
Según pudo reconstruir Voces Críticas, el mandatario inició la sesión con un encendido discurso de treinta minutos. En su exposición, Milei no solo realizó un balance de la gestión, sino que envió un mensaje contundente hacia adentro de su equipo: el respaldo a Adorni es total. El gesto busca neutralizar las críticas que surgieron incluso desde las propias filas libertarias tras las declaraciones de Patricia Bullrich, quien había sugerido acelerar la presentación de las declaraciones juradas del Jefe de Gabinete.
Tras el espaldarazo presidencial, el propio Adorni tomó la palabra para coordinar los aspectos técnicos de lo que viene. El Gobierno confirmó que este mismo viernes se firmará una reestructuración presupuestaria clave para adaptar las partidas a los objetivos de déficit cero.
En cuanto a la reducción del gasto público, el Ejecutivo fijó una fecha clave: fines de mayo. Para ese entonces, el Gobierno pretende haber concluido la etapa de retiros voluntarios y desvinculaciones en diversos organismos estatales. Este recorte de estructuras se complementa con una revisión exhaustiva de los aportes y convenios con organismos internacionales que hoy están bajo la lupa oficial.
Puertas adentro de la Casa Rosada, el clima es de desconfianza. En el entorno más cercano a Milei consideran que los cuestionamientos a Adorni no son casuales, sino que responden a una «operación de desgaste» ante su posible proyección electoral en la Ciudad de Buenos Aires. «Los que jueguen a favor de su desgaste son traidores», sentenciaron fuentes del oficialismo, elevando la temperatura de la interna.
