SALTA (Redacción Voces Críticas) El Estadio Padre Ernesto Martearena ya no luce como una cancha de fútbol, sino como el set de una producción internacional. Desde el sábado, la cabecera sur del mundialista salteño empezó a transformarse para recibir a Tini Stoessel, en lo que promete ser el evento musical del año en la provincia. La magnitud del montaje ya es visible y las dimensiones son, sencillamente, impactantes.
La estructura principal donde cantará Tini tiene un frente de 60 metros de ancho, ocupando casi la totalidad del terreno de banda a banda. Además, para que la artista pueda estar cerca de sus seguidores, se montó una enorme pasarela central que se extiende hasta casi el círculo de la mitad de la cancha, transformando por completo la fisonomía del estadio.
Detrás del brillo que se verá sobre el escenario, hay un operativo logístico pocas veces visto en el norte argentino. Más de 200 personas, entre técnicos, bailarines, asistentes y personal de seguridad, forman parte de la comitiva oficial que acompaña a la cantante.
En el predio trabajan grúas de hasta 90 toneladas para movilizar los equipos de sonido y las pantallas LED de última generación. El despliegue es total, pero el uso de semejante maquinaria pesada encendió las alarmas entre los encargados del mantenimiento del estadio y los sectores vinculados al fútbol local.
