ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La interna en los pasillos del Congreso sumó un capítulo de alto voltaje político. Tras manifestar abiertamente su disconformidad con la decisión del Poder Ejecutivo de retirar el pliego de la jueza María Verónica Michelli para la cobertura de una vacante judicial, la senadora nacional Patricia Bullrich puso a disposición del presidente Javier Milei su renuncia a la jefatura del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta. Sin embargo, el mandatario nacional desestimó el ofrecimiento y ratificó a la legisladora en su cargo estratégico.

El ofrecimiento de dar un paso al costado se formalizó durante un encuentro privado que ambos dirigentes mantuvieron para analizar la agenda legislativa de cara a las próximas sesiones. En ese ámbito, la exministra de Seguridad le comunicó formalmente al jefe de Estado que no acompañaría con su voto la marcha atrás del pliego de la magistrada, argumentando razones de índole estrictamente personal y de principios republicanos.

A pesar de la incomodidad que generó este desplante en ciertos sectores del esquema gubernamental, especialmente en la órbita de la Secretaría General de la Presidencia encabezada por Karina Milei, el Gobierno optó por minimizar el impacto del conflicto. Distintos voceros del oficialismo coincidieron en calificar el episodio como una diferencia de matices válida dentro de una coalición amplia, asegurando que la postura autónoma de la senadora porteña no pone en riesgo la cohesión ni el rumbo económico de la actual administración nacional.

El eje del conflicto radica en la postulación de la jueza María Verónica Michelli, cuyo pliego ya había logrado dictamen favorable con la recolección de las firmas necesarias en la Comisión de Acuerdos del Senado. La decisión del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y del presidente de frenar el nombramiento responde a un cuestionamiento directo sobre el entorno cercano de la magistrada, puntualmente debido a su vínculo de parentesco con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon.

En vísperas de ese debate, la propia legisladora intentó bajarle el tono a la polémica sosteniendo que el debate sincero y el respeto por las convicciones ajenas consolidan el proceso de transformación que lleva adelante el Poder Ejecutivo, asegurando que su compromiso con la gestión de gobierno se mantiene inalterable. Informa Voces Críticas

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