Nadie lo sabía pero Manuel Adorni era un hombre rico desde hace más de diez años, cuando multiplicó su patrimonio personal gracias a “ahorros” de su actividad privada invertidos en criptomonedas, hasta alcanzar al menos medio millón de dólares.

Y al parecer él tampoco tenía idea cierta de su fortuna, que desde que asumió en la gestión libertaria, primero como vocero y luego como jefe de Gabinete, le permitió hacer viajes fastuosos y adquirir numerosas propiedades que se conocieron recientemente, a pesar de la voluntad del funcionario, que venía ocultándolas al escrutinio público.

Quienes lo conocían antes de convertirse en empleado estatal dan cuenta de que, por cierto, era un emprendedor que, sin ser pobre, llevaba adelante una vida más o menos modesta, contrastando fuertemente con el nivel de vida que desplegó desde finales de 2023 en adelante.

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