Argentina (Redacción Voces Críticas) La promesa de “pauta cero” del Gobierno de Javier Milei quedó otra vez bajo cuestionamiento por el gasto publicitario de YPF, una empresa con participación estatal mayoritaria. Chequeado, con el patrocinio de la Fundación Poder Ciudadano, presentó un recurso para llegar a la Corte Suprema y exigir que la petrolera detalle qué medios, redes sociales y agencias recibieron dinero por sus campañas.
El pedido se originó en septiembre de 2024, cuando la organización solicitó conocer el destino de la publicidad de YPF. La compañía rechazó entregar los datos al sostener que, por funcionar como sociedad anónima, no está alcanzada por la Ley de Acceso a la Información Pública, aunque la Agencia de Acceso a la Información Pública había resuelto que debía informar.
La discusión deja expuesto un contraste difícil de disimular para Milei. Mientras el Ejecutivo nacional exhibe la eliminación de la pauta oficial como uno de sus emblemas, el decreto que suspendió esa publicidad dejó afuera a las empresas con participación estatal, entre ellas YPF, Aerolíneas Argentinas, AySA y el Correo Argentino.

Los números agregan presión al reclamo. Según los estados financieros de la petrolera, YPF destinó $128.838 millones a publicidad y propaganda durante 2025, una cifra que se mantuvo prácticamente sin cambios en términos reales frente al año anterior. Sin embargo, no informa públicamente qué destinatarios recibieron esos fondos.
El expediente ante la Corte buscará discutir si una firma con mayoría accionaria estatal puede ampararse en su figura societaria para evitar transparentar el uso de recursos vinculados a la publicidad. Chequeado sostiene que YPF tiene una naturaleza dual y que el interés público por conocer el reparto de la pauta debe prevalecer, salvo que se demuestre un perjuicio concreto por divulgar la información.
El caso no se limita a la petrolera. El Banco Nación destinó $30.411 millones a publicidad en medios durante 2025, con un incremento real del 31% respecto de 2024, y también rechazó informar cómo se distribuyó el dinero. La diferencia entre el anuncio de “pauta cero” y los canales alternativos de financiamiento estatal vuelve a abrir una pregunta incómoda para el Gobierno: si la pauta desapareció o simplemente cambió de ventanilla.
