ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La salida de Manuel Adorni del núcleo duro del Poder Ejecutivo nacional sumó un nuevo capítulo administrativo. Este miércoles se formalizó la renuncia del exvocero y exjefe de Gabinete a su puesto en el directorio de YPF S.A., una decisión que ya había sido anticipada por el presidente Javier Milei al detallar la reconfiguración del esquema oficialista tras el desembarco de Diego Santilli en la jefatura ministerial.
Adorni se desempeñaba como director titular Clase A en representación del Estado nacional. Dicha posición institucional es de extrema relevancia para el control corporativo, ya que concentra la denominada «acción de oro» (golden share), la herramienta jurídica a través de la cual el Estado de la Nación conserva facultades de veto y decisiones especiales dentro de la mayor operadora hidrocarburífera del país.
Sin embargo, tras confirmarse su alejamiento del esquema ministerial, cobraron fuerza diversas versiones que sugerían que el exfuncionario mantendría el sillón directivo en la petrolera para pasar a percibir los honorarios de mercado vigentes. De acuerdo a las actas oficiales elevadas por el Directorio a la Asamblea de Accionistas el pasado mes de abril, las remuneraciones mensuales asignadas para la cúpula directiva se ubican en una banda que oscila entre los $80 millones y los $100 millones de pesos.
El propio jefe de Estado se encargó de disipar de forma tajante las especulaciones respecto al futuro del exvocero. “Manuel está fuera de YPF. No hay discusión sobre eso”, sentenció Javier Milei pocas horas después de que se formalizara el trámite de la renuncia, ratificando el apartamiento total de Adorni de la estructura pública del holding energético.
