ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) El Poder Ejecutivo puso en marcha un cronograma preciso para avanzar con la modificación del sistema político y apunta a cosechar el primer aval legislativo en la Cámara alta durante las próximas semanas. El impulso de la iniciativa coincide con la renovación de la Jefatura de Gabinete a cargo de Diego Santilli, quien ya comanda las conversaciones con los mandatarios provinciales y bloques aliados para garantizar los votos necesarios.
El proyecto de reforma electoral se consolidará como el eje primordial de la mesa política oficialista que se reunirá en los próximos días. La conducción del encuentro estará en manos de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Desde los despachos gubernamentales afirman que ya se encuentra consensuado el grueso de la normativa, aunque advierten que la postura oficial es no fragmentar el debate. El objetivo es impedir que el Poder Legislativo apruebe únicamente las modificaciones periféricas y postergue la discusión más compleja: el destino de las elecciones primarias.
Para destrabar el acompañamiento de las fuerzas aliadas frente a la eventual ausencia de internas, se analiza la implementación de un sistema de listas compartidas adaptado al mecanismo de la Boleta Única de Papel. Este esquema permitiría que diferentes nóminas de legisladores compitan adheridas a la postulación presidencial del jefe de Estado. De esta forma, candidatos de La Libertad Avanza, el PRO, sectores del radicalismo y partidos provinciales podrían disputar bancas dentro de una misma oferta nacional, funcionando bajo una lógica similar a las tradicionales colectoras.
En busca de alcanzar los consensos institucionales, el Gobierno se muestra dispuesto a flexibilizar sus pretensiones originales respecto al financiamiento de las campañas. Si bien el borrador contemplaba un recorte drástico de los aportes estatales, en el oficialismo aceptan moderar la baja para facilitar el entendimiento con los bloques legislativos, complementando el reordenamiento con auditorías más estrictas sobre la publicidad y el origen de los fondos.
