Los gremios docentes que integran la CGT presentaron un plan de lucha nacional que se desarrollará durante todo agosto para visibilizar la crisis que atraviesa el sistema educativo argentino y advirtieron que los salarios del sector se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes en la sede de Azopardo 802, los representantes sindicales cuestionaron el deterioro salarial, la falta de inversión y la ausencia de políticas públicas para la educación, al tiempo que anunciaron un cronograma de acciones que se llevará adelante en todo el país.
En ese contexto, el secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, aseguró que la educación atraviesa una «profunda crisis» y sostuvo que el salario inicial docente quedó fijado en 500.000 pesos, un monto que los ubica «en la línea de pobreza y, en muchos casos, más cerca de la indigencia que de la pobreza».
Además, reclamó la falta de convocatoria a la paritaria nacional docente: «Hoy el sistema educativo argentino lo sostienen los trabajadores y las trabajadoras de la educación, con una ausencia casi absoluta del Gobierno nacional y de los gobiernos provinciales».
También denunciaron el desfinanciamiento de la educación técnica, la falta de inversión en infraestructura escolar y la escasa actualización del equipamiento para la formación profesional; y señalaron la necesidad de que el Estado vuelva a priorizar la educación pública y garantice los recursos necesarios para su funcionamiento.
