SALTA (Redacción Voces Críticas) El reciente robo de una camioneta perteneciente al hijo del intendente de Salvador Mazza, Gustavo Subelza, reavivó un debate urgente en el norte salteño: la vulnerabilidad de la frontera frente a las bandas que sustraen vehículos y los trasladan hacia el vecino país de Bolivia.

Adrián Zigarán, quien conoce profundamente la problemática por su gestión como interventor en Salvador Mazza y su actual rol en Aguas Blancas, fue contundente al analizar esta situación en el programa Vale Todo por FM Aries.

Sin embargo, el funcionario advirtió que este caso no es una excepción, sino parte de una dinámica instalada. «No las ven nunca más», sentenció respecto a las unidades robadas. Según explicó, la recuperación de un vehículo en territorio boliviano es una odisea que, en el mejor de los casos, requiere de «contactos» y sumas exorbitantes de dinero.

El interventor relató casos concretos que grafican la desprotección de los argentinos. Recordó el robo de un tractor 0 km durante su gestión en Salvador Mazza y citó el caso de un ciudadano jujeño a quien, para devolverle su camioneta, le exigieron 10.000 dólares. Ante la negativa de la víctima a pagar ese «rescate», el rodado fue desmantelado.

«Hay muchas cosas raras en Bolivia que hay que solucionar», cuestionó Zigarán, apuntando a una asimetría en los controles. Según su visión, mientras las autoridades bolivianas son implacables con las restricciones a las mercaderías que sus ciudadanos compran en Argentina, no existe la misma intensidad ni voluntad política para combatir delitos que afectan a los argentinos.

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