El gobierno de Uruguay desestimó el lunes adoptar un rol mediador en la creciente tensión diplomática entre Argentina y Brasil, desencadenada por los reiterados y fuertes ataques del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
El pronunciamiento del canciller se produjo luego de que el mandatario libertario insistiera en calificar de “ladrón” y “corrupto” al jefe de Estado brasileño en una entrevista periodística.
El hecho desencadenó un conflicto diplomático entre ambos países, al punto que el Palacio de Planalto llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires.
El embajador brasileño, Julio Bitelli, aún no regresó a la Ciudad de Buenos Aires para retomar sus habituales labores.
