Durante el aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el presidente Javier Milei afirmó que la creciente morosidad en las familias se debe a la compra de televisores para el Mundial 2026. Sin embargo, un reciente informe económico desmiente esta versión gubernamental, señalando a la profunda caída del salario real.
El análisis revela que la acumulación de obligaciones no se debe a un consumo irresponsable, sino a una severa crisis económica. La falta de pago en el sistema financiero escaló al 15,5%, tocando los niveles más elevados desde 2001. Las billeteras virtuales fueron las grandes protagonistas de este deterioro sistemático, saltando de un 7,3% a un crítico 29,6%.
Entre los principales hallazgos del informe se destacan los siguientes datos:
A contramano del argumento expuesto por Javier Milei, la irregularidad crediticia comenzó a incrementarse mucho antes de las elecciones. El escenario empeoró drásticamente cuando el Gobierno desarmó las LEFI, obligando a las entidades a volcar fondos al sector privado bajo altas tasas, omitiendo por completo la alarmante insuficiencia de ingresos estructural.
