La creciente crisis de endeudamiento que atraviesan las familias argentinas se instaló como el eje central del debate político en el Congreso. La mesa de entrada de Diputados recibe día tras día propuestas de distintos bloques opositores que buscan dar respuesta a una problemática que ya afecta a seis millones de personas, de las cuales la mitad se encuentra en situación de incobrabilidad.

Sin embargo, esta multiplicidad de proyectos genera un dilema para los propios impulsores. La fragmentación de votos dificulta construir una mayoría sólida y each legislador defiende su propia creación. “Es complejo encontrar puntos en común cuando hay tantas propuestas, incluso dentro de un mismo bloque”, reconoció el autor de uno de los textos presentados.

En el oficialismo, la proliferación de iniciativas enciende las alarmas. Un referente libertario advirtió con frialdad que si la oposición logra un acuerdo parlamentario para tratar el tema, la respuesta será el veto presidencial. Para los socios del Gobierno, el escenario resulta más delicado en términos políticos: con semejante volumen de ciudadanos afectados, diferenciarse del discurso oficial se vuelve una tarea cuesta arriba.

La oposición ya inició conversaciones para destrabar el avance. Saben que sin el respaldo del radicalismo y el PRO deberán transitar el camino más extenso hasta llegar al recinto. “Necesitamos juntar los números para habilitar el debate en el recinto y luego emplazar a las comisiones, porque los libertarios no las convo-can para este tema”, explicó un diputado opositor. “Después debemos acordar para unificar criterios y reducir la cantidad de proyectos. Y nuevamente, conseguir los votos para llevar la iniciativa al recinto y forzar a los socios de LLA a sumarse”, agregó.

Minuto Uno