El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tuvo que dar de baja la licitación pública para concesionar una bóveda del Cementerio de la Recoleta con el objetivo de convertirla en un “gift shop” con cafetería y tienda de souvenirs. La medida responde a una decisión de la Justicia tras el reclamo de una heredera de los titulares del mausoleo.

La decisión se había tomado debido a que se trataba de una bóveda antigua cuyos propietarios no pagaban el mantenimiento desde hacía varios años.

«Los 30 propietarios de la bóveda no pagan el mantenimiento desde hace 20 años y deben $22.215.070 por el período 2007/2026”, dijo a Clarín una fuente del Gobierno porteño.

A ese monto se le suman $15.587.653 por trabajos de reparación que, según la administración porteña, fueron realizados por la Ciudad.

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