SALTA (Redacción Voces Críticas) La llegada de una nueva concesionaria a las rutas nacionales que atraviesan Salta abre una discusión sobre los peajes, pero también sobre las condiciones en las que se encuentran los corredores. El senador por General Güemes, Enrique Cornejo, fue contundente al plantear que los salteños pueden afrontar una tarifa razonable siempre que, a cambio, reciban caminos seguros y servicios adecuados.
“Todos preferimos, mayoritariamente, pagar un peaje razonable y tener una ruta en condiciones, con seguridad, con auxilio de grúa, y no estar en estas condiciones”, sostuvo Cornejo. Según explicó, en septiembre finalizaría la concesión de Corredores Viales y un operador privado pasaría a administrar alrededor de 500 kilómetros que conectan puntos estratégicos de Salta, Jujuy y Santiago del Estero.
El nuevo esquema contempla la reactivación de Aunor, una estación en Cabeza de Buey y un tercer punto de cobro cuya ubicación todavía genera discusión. Cornejo rechazó que este último sea instalado en El Naranjo por el impacto que tendría sobre la circulación cotidiana entre Metán y Rosario de la Frontera. Como alternativa, planteó ubicarlo a la salida de Metán hacia Güemes y establecer un sistema que evite que un mismo conductor deba afrontar varios pagos en pocas horas.

Sin embargo, el legislador puso el foco en un problema previo a cualquier discusión tarifaria: el deterioro de las rutas que son responsabilidad nacional. “Hoy tenemos las rutas nacionales totalmente detonadas”, afirmó. Además, cuestionó que Salta haya tenido que utilizar fondos provinciales para intervenir sectores críticos ante la necesidad de garantizar condiciones mínimas de circulación. “¿Por qué la Provincia, con fondos de todos los salteños, tiene que mantener una ruta nacional?”, planteó.
En ese contexto, el Gobierno provincial avanzó con recursos propios ante necesidades que no podían seguir esperando respuestas de Nación. La situación resulta especialmente sensible en el corredor entre Metán y Rosario de la Frontera, donde el deterioro obligó a tomar medidas para mejorar la transitabilidad. Para Cornejo, cualquier nuevo esquema debe garantizar obras concretas, entre ellas bacheo profundo, iluminación, demarcación y mejoras en puntos estratégicos.
Entre las intervenciones reclamadas también aparece un distribuidor para el tránsito pesado en el empalme de las rutas nacionales 9 y 34, en Rosario de la Frontera. La postura planteada desde Salta es clara: el cobro de un peaje debe estar acompañado necesariamente por rutas en condiciones y servicios para quienes circulan. Con el cambio de concesión cada vez más cerca, Nación y la futura empresa tendrán ahora la responsabilidad de responder a una demanda que la Provincia viene sosteniendo: los salteños no pueden seguir pagando las consecuencias del deterioro de corredores que pertenecen a la jurisdicción federal.
