La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a generar un fuerte cruce diplomático entre la Argentina y el Reino Unido. En medio del renovado reclamo del gobierno de Javier Milei, el primer ministro británico Andy Burnham ratificó la postura histórica de Londres y lanzó una contundente advertencia durante una intervención ante la Cámara de los Comunes.
La declaración se produjo luego de que Milei profundizara su estrategia para instalar nuevamente la cuestión Malvinas en la agenda internacional. El Gobierno argentino sostiene que las islas forman parte del territorio nacional y reclama que la disputa de soberanía sea resuelta por la vía diplomática.
El Gobierno británico, en cambio, insiste en que su posición sobre las Malvinas no está abierta a discusión. Burnham sostuvo además que el Reino Unido mantendrá su compromiso con los habitantes del archipiélago y con el derecho de quienes viven allí a decidir su futuro.
