Salta (Redacción Voces Críticas) Gustavo Sáenz participó este domingo de la primera jornada del Triduo de Pontificales en la Catedral Basílica de Salta, en el marco de las celebraciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro. El mandatario estuvo acompañado por su esposa Elena Cornejo y por distintas autoridades provinciales, municipales y eclesiásticas.

La misa estacional correspondió a la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen del Milagro y fue presidida por el obispo prelado de Cafayate, Darío Rubén Quintana. Durante la ceremonia también estuvo presente el arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello.

Durante la celebración a la que asistió Gustavo Sáenz, el obispo hizo referencia a la inseguridad, la violencia dentro de los hogares y el avance de las adicciones. “Nos estremece ver cómo el alcohol y la droga destruyen la vida de nuestros jóvenes”, expresó al señalar la necesidad de reforzar los vínculos familiares y comunitarios.

Quintana también destacó el esfuerzo de los miles de peregrinos que llegan a la capital salteña desde distintos puntos de la provincia. “Ellos no vienen a pedir lujos ni grandezas; vienen caminando en oración para recibir la paz en sus corazones, en sus familias y en sus hogares”, sostuvo durante la homilía.

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