SALTA (Redacción Voces Críticas) El mercado de alquileres en Salta atraviesa un cambio importante que comienza a modificar la relación entre propietarios e inquilinos. Después de un período marcado por la escasez de viviendas disponibles y los fuertes incrementos de precios, actualmente algunas propiedades pueden permanecer vacías durante varios meses. Esta situación llevó a determinados propietarios a reconsiderar los aumentos previstos en los contratos para evitar perder a quienes ya ocupan sus inmuebles.
Así lo explicó Felipe Biella, presidente del Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines (COPAIPA) y del Observatorio Inmobiliario de Salta, quien analizó el comportamiento del sector y las nuevas condiciones que enfrenta el mercado. Según indicó, el incremento de la cantidad de propiedades ofrecidas en alquiler generó un escenario diferente al de años anteriores.
Como consecuencia, los valores de los alquileres comenzaron a mostrar una mayor estabilidad e incluso registran reducciones en términos reales, de acuerdo con la evaluación del especialista. Esto significa que, aunque el monto nominal de un alquiler no necesariamente disminuya, puede perder valor frente a la inflación cuando los ajustes se postergan o resultan inferiores al aumento general de precios.
Uno de los cambios más significativos se observa en la decisión de algunos propietarios de no aplicar las actualizaciones trimestrales previstas en los contratos. En lugar de incrementar automáticamente el precio, prefieren mantener las condiciones para conservar a un inquilino que cumple con sus obligaciones. “El mejor inquilino es el que paga, y paga el que puede”, expresó Biella al explicar esta nueva tendencia.
Sin embargo, el referente inmobiliario aclaró que una mayor oferta de propiedades no significa que las familias salteñas tengan mayor poder adquisitivo. Por el contrario, advirtió que los gastos vinculados con servicios y tarifas representan una porción cada vez más importante de los ingresos de los hogares. Esta situación condiciona la capacidad de pago de los inquilinos y también influye en las decisiones de los propietarios.
