SALTA (Redacción Voces Críticas) La licitación del Belgrano Cargas sufrió un cambio importante luego de que Grupo México confirmara su decisión de retirarse del proceso de privatización ferroviaria impulsado por el Gobierno nacional. La compañía era uno de los principales interesados internacionales en la concesión y había anticipado un programa de inversiones por 3.000 millones de dólares para renovar y ampliar la infraestructura. Su salida se produce en un momento especialmente sensible para Salta, donde el gobernador Gustavo Sáenz viene reclamando que la recuperación de los ramales C14 y C15 sea incluida entre las obras obligatorias que deberá ejecutar la empresa adjudicataria.
La decisión fue comunicada oficialmente por la compañía mexicana, que confirmó que no continuará en la competencia por la concesión. “En relación con el proceso de licitación del Belgrano Cargas, Grupo México informa que ha decidido no avanzar en la contienda”, expresó la empresa. La noticia representa una modificación relevante en el escenario de la privatización, debido al peso que tenía el grupo entre los posibles oferentes y al volumen de inversión que había planteado. Sin embargo, su retiro no significa que la licitación haya sido suspendida o cancelada, ya que todavía existen otros actores interesados en participar del proceso.
Para Salta, el futuro del Belgrano Cargas tiene una importancia estratégica por la necesidad de recuperar y fortalecer los ramales C14 y C15. La gestión de Gustavo Sáenz viene insistiendo ante Nación en que estas obras no queden sujetas únicamente a la voluntad del futuro concesionario, sino que formen parte de las obligaciones establecidas en el proceso. El objetivo provincial es mejorar la conectividad ferroviaria, facilitar el transporte de la producción y fortalecer los vínculos comerciales con los mercados internacionales, especialmente a través de los corredores hacia Chile y Bolivia. El reclamo del Gobierno salteño apunta a garantizar que la privatización contemple inversiones concretas para el norte argentino, una región que necesita infraestructura competitiva para acompañar su desarrollo productivo.
El proceso ferroviario comprende una red de 7.594 kilómetros de vías distribuidas en tres líneas que atraviesan 16 provincias, conectando regiones productivas con puertos y pasos internacionales hacia distintos países limítrofes. El esquema también contempla la posibilidad de ampliar la infraestructura existente. En este contexto, la salida de Grupo México abre interrogantes sobre la competencia entre oferentes y el alcance de las inversiones futuras, aunque por ahora no implica la caída del procedimiento. Para Salta, la principal preocupación continúa siendo que los compromisos ferroviarios reclamados por Sáenz queden expresamente contemplados en las condiciones de la concesión. Las próximas definiciones serán determinantes para conocer si el proyecto nacional incorpora las obras consideradas prioritarias por la Provincia.
