SALTA (Redacción Voces Críticas) El ministro de Salud Pública de Salta, Federico Mangione, advirtió que el sistema sanitario provincial se encuentra en una situación de máxima exigencia debido a las dificultades presupuestarias y al incremento de la demanda de atención. Durante una entrevista en el programa Pelo y Barba, de Aries, el funcionario reconoció que la falta de recursos obligó a reducir guardias médicas y reorganizar partidas, mientras los hospitales continúan absorbiendo nuevas prestaciones. En ese contexto, planteó la necesidad de que el Ministerio de Economía provincial, encabezado por Roberto Dib Ashur, evalúe alternativas para reforzar los fondos destinados al funcionamiento de los establecimientos sanitarios.

“Hay que tratar de resolver desde Economía cómo nos comienzan a mejorar los fondos, porque también hemos achicado en las guardias porque la plata no alcanza”, manifestó Mangione al explicar las dificultades que enfrenta su cartera. El ministro señaló que la administración de los recursos disponibles se volvió cada vez más compleja, debido a que deben distribuirse entre la atención de pacientes, el pago de profesionales, las guardias y otras necesidades operativas. En ese sentido, remarcó que Salud ya realizó ajustes internos y que el margen para continuar reduciendo gastos es cada vez menor, por lo que considera necesario encontrar una solución presupuestaria que permita sostener los servicios.

Uno de los principales problemas mencionados por el funcionario está relacionado con las obligaciones sanitarias que, según sostuvo, dejaron de ser atendidas por el Gobierno nacional. Mangione explicó que la Provincia debe afrontar la provisión de determinados medicamentos oncológicos y tratamientos de alto costo, lo que representa una presión adicional sobre el presupuesto sanitario. De acuerdo con su planteo, estos gastos obligan a redistribuir fondos que también resultan necesarios para cubrir otras áreas del sistema, como las guardias médicas, el personal profesional y la seguridad hospitalaria.

Mangione también señaló que la cantidad de pacientes provenientes del sistema privado que recurren a la salud pública aumentó un 67%, una situación que, según explicó, incrementa las exigencias sobre los hospitales provinciales. A esto se suman las deudas que distintas obras sociales mantienen con los establecimientos públicos, lo que dificulta la recuperación de recursos por las prestaciones realizadas. El ministro reconoció que no tiene facultades para incrementar por su cuenta las partidas presupuestarias y que, por ese motivo, resulta necesaria la intervención de las áreas encargadas de administrar los fondos provinciales.

“Económicamente hemos llegado al tope. Estamos raspando la olla”, resumió Mangione al insistir en que el sistema sanitario ya agotó buena parte de sus posibilidades de reorganización financiera. El funcionario planteó que el desafío consiste en sostener la atención médica y las prestaciones esenciales sin continuar trasladando mayores exigencias al personal hospitalario. En este escenario, la coordinación entre Salud y Economía será fundamental para evaluar las necesidades presupuestarias de los establecimientos provinciales, mientras el Gobierno de Salta enfrenta una mayor demanda sanitaria y las obligaciones que, de acuerdo con el ministro, ya no están siendo cubiertas por Nación.

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