SALTA (Redacción Voces Críticas) La política del NOA atraviesa horas de fuerte tensión tras la oficialización de un nuevo capítulo en la crisis del Partido Justicialista (PJ) de Jujuy. La designación de Ricardo Villada, exministro de Gobierno de Salta, como interventor de la fuerza en la provincia vecina, desató una ola de repercusiones que exponen las profundas fracturas dentro del movimiento.

La medida, que busca poner orden en un distrito marcado por las peleas de facciones y suspensiones de afiliados, no fue recibida de la misma manera por todos los referentes. El debate oscila entre la legitimidad de la intervención y la procedencia política del nuevo interventor.

Uno de los primeros en alzar la voz fue Pablo Kosiner, actual interventor del PJ en Salta, quien marcó una diferencia técnica y política clave sobre el proceso. En diálogo con FM Noticias, Kosiner aclaró que no se trata de una intervención decidida por la conducción nacional del partido, sino de una «intervención de la Justicia Federal».

En este contexto, confirmó que los apoderados nacionales del peronismo ya están analizando el fallo para avanzar con posibles impugnaciones judiciales en las próximas horas.

En la vereda de enfrente, el diputado salteño Gastón Galíndez (exvicepresidente del PJ local antes de su propia intervención) se mostró entusiasmado con la resolución judicial. Para el legislador, este movimiento representa una oportunidad de «liberar» al partido de intereses sectoriales.

«Por fin empiezan a escuchar a los compañeros del norte que quieren un partido independiente, que sea de todos y no el juguete de un solo sector», disparó Galíndez, en clara alusión a las conducciones previas en Jujuy.

La llegada de Villada a Jujuy no es un hecho aislado, sino el síntoma de una crisis de representación que el PJ arrastra en el norte del país. Mientras la justicia intenta «normalizar» los padrones y llamar a elecciones, el peronismo nacional mira con recelo lo que considera una intromisión externa en la vida orgánica del partido.

Las próximas semanas serán determinantes para saber si la intervención de Villada logra calmar las aguas o si, por el contrario, termina judicializando aún más la interna peronista en la región. Informa Voces Críticas

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